Antonio Arnáiz fue en vida un destacado poeta, novelista y periodista venezolano. Nació el 27 marzo de 1903 en el estado Lara.
Realizó
sus estudios primarios en Barquisimeto, su ciudad natal (1909-1911), y
los culminó en el Colegio Católico Alemán en Caracas ,donde también
terminó sus estudios de secundaria y universitarios. A causa de la
dictadura del general Juan Vicente Gómez (1909-1935), la Universidad
Central de Venezuela en Caracas fue clausurada entre 1912 y 1922, y
Arnaiz no pudo culminar.
Fue entonces cuando viajó a Estados
Unidos (1919) y, finalmente, se afincó en Nueva York. “En esta época de
privaciones, escribió artículos para la revista Billik de Caracas, y el
volumen de versos Áspero, con el que introdujo en su país las
vanguardias literarias” fuente.
En
1922, regresó a Venezuela. Por su firme oposición a la dictadura de
Gómez fue detenido en diversas ocasiones, y en la prisión de La Rotunda
-donde permaneció durante siete años- escribió el cuento Los lunares de
la Virreina, que alguien envió al certamen internacional del diario La
Prensa de Buenos Aires y obtuvo el primer premio. Un grupo de
intelectuales argentinos, solidarizados con su situación, reunió los
fondos para editar su segundo poemario, Parsimonia (1932).
"De vuelta en el país, inició una intensa carrera deportiva que lo
llevó a practicar disciplinas como el fútbol y la esgrima, esta última
en compañía de Luis Enrique Mármol, quien lo puso en el camino de la
poesía. Por estos días trabajó en una casa de comercio y en una empresa
de cines como jefe de Propaganda. Aunque no era estudiante de la
Universidad Central de Venezuela, participó en las protestas
estudiantiles contra el régimen de Juan Vicente Gómez, en febrero de
1928 y formó parte en abril de ese año, en el asalto al cuartel San
Carlos; por lo que cayó preso, fue torturado y encarcelado en La
Rotunda, hasta el 1 de enero de 1935, cuando fue confinado a
Barquisimeto donde trabajó en el periódico El Heraldo",
reseña la página Venezuela Tuya
Nuevamente
fue apresado y desterrado, viajó por Ecuador y Colombia, y en abril dde
1936 regresó a Venezuela, durante el gobierno de Eleázar López
Contreras. A partir de este momento ejerció diversos cargos públicos y
fue director de El Nacional (1943-1948). A raíz del derrocamiento del
gobierno de Rómulo Gallegosen 1948, se exilió voluntariamente en Estados
Unidos de manera permanente, donde contrajo nupcias tras un divorcio y
trabajó en el departamento de publicaciones de la Naciones Unidas.
Escribió uno de los cuentos más populares en Venezuela
Los cuentos Tío Tigre y Tío Conejo (1945)
una peculiar sátira de episodios y personajes de la vida venezolana.
Desde Estados Unidos, enviaba puntualmente sus crónicas para El
Nacional, a las que tituló "La semana en Nueva York". En 1954 publicó
los cuentos El diablo que perdió el alma. Un ataque cardíaco, en 1962,
le provocó la muerte en Wesport.